Dermopigmentación como complemento a cirugías

La dermopigmentación, también conocida como micropigmentación es una técnica dermoestética que consiste en la implantación superficial en la piel de pigmentos obteniendo un maquillaje estético estable e inalterable. Los pigmentos que no son tóxicos ni irritan los tejidos y son depositados en la epidermis y en la dermis superficial mediante el uso de productos descartables y antialérgicos.

La implantación se realiza a un nivel muy superficial de la piel, por lo cual es prácticamente indoloro, aunque de ser necesario suele utilizarse una crema anestésica para disminuir la molestia que pueda tener la persona tratada.

La dermopigmentación tiene una utilidad como complemento de cirugías reparadoras. Es una opción ideal como complemento de:

  • Cirugías reparadoras post mastectomías ya que permite reinventar una aréola mamaria ahora inexistente.
  • Cicatrices post lifting cérvico-facial permitiendo disimular la falta de color de dichas cicatrices.
  • Cirugías post labio leporino porque habilita la reconstrucción mediante el color del labio superior.
  • Alopecias localizadas y alergias a maquillajes convencionales.

En caso de corrección de cicatrices, la zona debe estar libre de queloides porque estas no pueden pigmentarse; en estos casos, se aconseja realizar un tatuaje,  transformando la cicatriz en algo artístico y estético. Si la cicatriz es blanca y sin relieve, puede realizarse la micropigmentación. Se realiza una prueba de color y 20 días más tarde, se analiza el resultado de las pruebas, entonces se elige el color indicado y se realiza el trabajo. Es necesario luego concurrir a un control para chequear que se haya cubierto en su totalidad.

Además, esta técnica permite la reconstrucción de la aréola mamaria, en casos de mastectomías, se le otorga a la paciente un primer turno para realizar la prueba de color, que consiste en 3 colores que se asemejen a la otra aréola y 20 días después, la paciente regresa para la pigmentación con el color adecuado.

Para el uso de esta técnica se requieren dos sesiones. En la primera se dibuja con un lápiz para darle la forma correcta,  luego se elije el color del pigmento y una vez de acuerdo con la persona a tratar, se realiza la dermopigmentación. En la segunda sesión, se controla que el color  haya tomado parejo y de ser necesario, se retoca.

Durante la primera semana post tratamiento es normal al aumento del tono elegido por la costra que se forma en la zona tratada. Sin embargo, durante la segunda semana se produce la descamación y el tono disminuye para luego estabilizarse en la tercera semana. Es en esta tercera semana que se realiza el control.

Con el correr de los años se realiza un  mantenimiento, este requiere de una  sola sesión y consiste en repasar el color  que se va desgastando con el paso del tiempo.

Para el uso de esta técnica se requieren dos sesiones. En la primera se dibuja con un lápiz para darle la forma correcta,  luego se elije el color del pigmento y una vez de acuerdo con la persona a tratar, se realiza la dermopigmentación. En la segunda sesión, se controla que el color  haya tomado parejo y de ser necesario, se retoca.