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En esta oportunidad me acerco a usted desde mi más sincero compromiso con la ciencia y con el desarrollo de mi país: Fundación Repro para la Investigación y la Docencia en la Reproducción de la Vida. La Fundación nace para darle continuidad a este compromiso personal que tengo con la ciencia, compartido por muchos científicos y colegas. La Fundación es hoy una realidad y esperamos desde este lugar contribuir con la sociedad toda en su bienestar y en su desarrollo.

Personalmente, elegí seguir el camino de la medicina, en 1971, después de años creciendo en una familia donde se respiraba un clima galeno. Con un padre y una madre médicos, y hermanas gemelas también médicas, aún cuando mis hermanos eligieron otros rumbos, la medicina ocupaba espacio en mi vida desde la cotidianeidad de una charla hasta los almuerzos del domingo. Mi paso por el Hospital de Clínicas, donde aprendí ginecología y todas sus ramas, me permitió estar en contacto con distintas especialidades ginecológicas y manejarlas. Quince años después, la medicina daba un fuerte vuelco y yo decidí dejar de ser testigo para ser protagonista del cambio: la reproducción asistida aparecía como un gran espacio de crecimiento, especialmente luego del nacimiento de Louise Brown, el primer bebé de probeta, en 1978. Lentamente el proyecto de Halitus Instituto Médico cobró forma y finalmente abrió sus puertas en 1987. Ocupé y ocupo el cargo de Director Médico. Junto a mi familia, que vive conmigo esta pasión, el Instituto fue creciendo. Mi mujer, Haydee, que me acompaña en este sueño de forma incondicional, incluso antes de sus inicios. Mi hijo mayor, Agustín, ginecólogo y obstetra especialista en fertilidad, trabaja codo a acodo junto a mí en este desafío diario que es la medicina. Mis hijas Maria José, que gerencia el Instituto y Alejandra que colabora en diferentes áreas del mismo, hacen crecer la calidad del Instituto que soñé. Y claro, el menor, Ignacio, que ya quiere, aparentemente, seguir el mismo camino que su hermano. Fue un esfuerzo que valió la pena ya que hoy el Instituto tiene más de 65 mil historias clínicas y miles de nacimientos de los cuales más de 3000 fueron por técnicas de reproducción asistida de alta complejidad. Y miles de parejas con quienes hemos cumplido el sueño, juntos.

Pero, si bien la parte asistencial del trabajo crecía y sigue creciendo, mis inquietudes siempre estuvieron y siguen estando en de la investigación científica y sentí que debía poner allí parte de mi compromiso social. En mi larga trayectoria en la medicina reproductiva siempre le he dado especial importancia a la comunicación, a la docencia y a la investigación científica. Soy un convencido de que la excelencia médica va de la mano de la investigación y es por ello que, poco a poco, empecé a vislumbrar la forma de hacerle un lugar. La inversión del sector privado argentino en ciencia es muy baja, y lamentablemente esto influye en la baja producción científica. Con esta perspectiva y con vistas a aportar de alguna manera al crecimiento de la investigación científica y también apostando a la docencia como parte del crecimiento de la ciencia es que la Fundación Repro cobró forma. Una organización que perseguirá mis ideales y los de tantos otros: el compromiso con la investigación, con nuestros investigadores y con la gente para que el progreso científico nos alcance a todos.

Y para ello, necesitamos de la colaboración de todos, para lograr que el país, la sociedad y la ciencia avancen juntos.

Dr. R. Sergio Pasqualini

Fundador de Fundacion Repro